¿Cómo calentar y hacer música al mismo tiempo?


¿Cómo calentar y hacer música al mismo tiempo?

Normalmente calentamos de manera automática con ejercicios a veces tediosos o simplemente monótonos o aburridos, ¿no es cierto? Personalmente pienso que tocar distintos patrones de escalas en todas sus variantes como un calentamiento distinto  para trombón, te hará pensar y avanzar en muchas direcciones mientras tocas.

Así que,  ¿Por qué no mejorar tus habilidades e intentar desarrollar la mente al mismo tiempo?

Todos deseamos de alguna u otra manera calentar rápido para ponernos a tocar lo antes posible. Se me ocurre poner el trombón al sol para un calentamiento rápido, jejeje pero aún así recomiendo encarecidamente la forma tradicional que incluye tocar nuestro instrumento. Obviamente esto era una broma. 😉

Para que nuestros labios se encuentren suaves y receptivos, lo ideal es comenzar con un trabajo suave dentro de una tesitura cómoda, expandiendo lentamente el rango de las tesituras en ambas direcciones, graves y agudos

Tocar notas largas, estudios lentos y ejercicios simples de flexibilidad son buenas maneras de calentar. Pero en el post que te presento ahora quiero enfocarme en combinar el calentamiento del trombón con conocer mejor el instrumento y calentar tu cerebro al mismo tiempo.

Los trombones no son tan visuales como un piano o tal vez una guitarra u otros instrumentos de viento. Es difícil visualizar dónde están las notas por el diseño que tiene nuestro instrumento. Tal vez es algo más visual si cabe una trompeta, una tuba, un corno (trompa) o el trombón de pistones, por eso mismo, por el mecanismo que conllevan estos instrumentos.

Al tocar patrones simples de una escala en múltiples notas pienso en estas notas como si fueran teclas, sí las teclas del piano, de esta manera conocerás mucho mejor tu trombón. En realidad, es como si tuvieras que tocar un piano.  Las teclas en mi mente las concibo como las notas de inicio de cada tonalidad o patrón.

Me gusta mucho estar inventándome diferentes patrones tanto rítmicos como melódicos para tener la mente activa. Este tipo de actividad es algo que inculco continuamente a mis alumnos, para aumentar su creatividad. Podríamos empezar con un patrón de escala simple, preferiblemente una melodía de 3 a 5 notas que se mueva en una tecla seleccionada (nota). Luego podemos continuar con las siguientes teclas (notas). Pongo como ejemplo la nota Sib. Esto significaría que estamos en el tono de Sib (Mayor o menor).

Si eres como la mayoría de los instrumentistas de viento-metal, probablemente te sientas más cómodo con las teclas de Fa, Sib y Mib. Prueba primero esos tonos más fáciles. Pero te sugiero que cambies, no empieces por ahí. Intenta comenzar con la nota de Reb, y luego continua con estos ejemplos, Reb – Solb – Si – Mi -La – Sol – Do -Fa – Sib – Mib – Lab. Como la idea es hacerte pensar mientras tocas, lo ideal es no escribir los patrones, sino que los toques por medio de tu pensamiento (cerebro) y con la ayuda de tu oído para trabajar esos dos aspectos. Con esto tu agilidad mental va a aumentar al igual que tu afinación ya que tu oído va a estar muy atento. En definitiva salgamos de nuestra zona de confort !!!

Cuatro formas de aprovechar al máximo este ejercicio:

Toca con ayuda.

Usa la tónica en cada escala ayudándote de un piano u otra fuente de sonido como referencia mientras tocas en esa tecla (nota) o si quieres la tocas antes con algún instrumento diferente (piano) antes de tocarla con el trombón.

Escucha lo que va a venir.

Asegúrate de escuchar (mentalmente) la siguiente nota y la siguiente frase en tu cabeza antes de tocar. Esto hace que sea mucho más fácil tocar en sintonía con la música y te ayudará a frasear mejor luego en las obras o en los estudios que tengas que interpretar.

Limpia, aclara y suaviza los ataques.

Asegúrate de obtener una respuesta inmediata del trombón. Para lograr esto, debes tener la embocadura adecuada en su lugar antes de comenzar cada nota. Por eso lo de utilizar patrones breves para enfocarte en lo que necesitas en realidad.

Realiza el cambio entre las notas de manera suave.

Asegúrate de que la transición de una nota a la siguiente se toca con precisión. Intenta hacer lo mejor posible el paso de las notas evitando el glissando entre ellas y procurando que movimientos del brazo con la vara estén controlados. Simplemente no hagas que el paso de la vara resulte demasiado agresivo. Piensa algo así como en el movimiento que genera una gimnasta en sus ejercicios en lugar de un campeón de artes marciales.

Para que empieces a trabajar sobre lo que te he estado hablando, aquí te dejo hay algunos muestras de lo que podrías tocar:

EJEMPLO 1

EJEMPLO-1

EJEMPLO 2

EJEMPLO-2

EJEMPLO 3

EJEMPLO-3

 

 

Una vez que tenga esto en su rutina diaria, es posible que desee agregar algo de dificultad adicional.

Otra idea podría ser intentar reproducir patrones usando posiciones alternativas, y tocar tanto como sea posible de la 4ª a la 7ª posición y añadir la válvula si dispones de ella en el trombón tenor o las válvulas en el trombón bajo o contrabajo. Esto es difícil y complicado de sintonizar. Podrías probar esta muestra:

TRABAJO DE POSICIONES ALTERNATIVAS.

EJEMPLO-4

Hasta aquí este post que espero te sea de mucha utilidad en tu día a día.

Antes de despedirme quiero que conozcas la oferta que estará disponible los días 24, 25 y 26 de agosto de 2018 donde tendrás la posibilidad de adquirir mi libro «CÓMO TRIUNFAR CON EL TROMBÓN» en su versión descargable en PDF, por sólo 3,99€.

Aquí te dejo el video donde hablo de mi libro brevemente.

 

Ahora si, me despido de ti hasta el próximo post.

Un abrazo enorme

Javier Colomer

Javier Colomer About Javier Colomer
Trombonista Internacional, solista, educador, apasionado de la música, amante del Trombón y de las nuevas tecnologías. Ayudo a que la gente aprenda a tocar este fascinante instrumento.

Posted in Mantenimiento Instrumental, Orquestas, Pedagogia, Trombón Bajo, Trombón Contrabajo, Trombón Tenor

  1. Roberto 17 agosto, 2018 / Responder

    Comparto al 100% lo comentado en el artículo. Me parece una forma de aprovechar mucho mejor el tiempo, ya que además de conseguir calentar con el trombon también desarrollas tanto habilidades mentales intentando transportar patrones en todas las tonalidades. También se puede recurrir a tocas los distintos tipos de acordes con lo que también desarrollas el oido ya que te ayuda a interiorizar la sonoridad de un acorde mayor, menor, aumentado, disminuido. Luego están los modos….
    En definitiva, que aparte de calentar estas desarrollando habilidades armónicas. Esta forma de trabajar además resulta más pedagógica y por supuesto más entretenida.

    Me encanta tu blog Javi.
    Un saludo

    • Javier Colomer 17 agosto, 2018 / Responder

      Hola Roberto,
      muchas gracias por tu comentario y por tu aporte. En realidad trabajo mucho más allá de lo que he mostrado en este post, eso es un simple ejemplo. Efectivamente pongo en práctica lo que tú comentas. Es mucho mejor en todos los sentidos trabajar así y de esta manera viajamos más lejos con el trombón y no siempre lo mismo que es muy bueno obviamente, pero tenemos que caminar un poco más lejos si queremos que el trombón tenga el respeto que se merece. Me alegra que te encante mi Blog, con eso dan ganas de escribir más todavía y motivar a más trombonistas. Saludos cordiales

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