Todas las semanas tenemos algo nuevo para estudiar. Seamos estudiantes, o profesionales o aficionados a la música. Según y de qué manera nos enfrontemos a la nueva partitura, tendremos un mejor o un peor resultado.
Los estudiantes deben de preparar estudios complicados a veces junto con obras del repertorio además de seguir fieles a las rutinas para no perder la forma.
Los profesionales, por norma general no tenemos que preparar ningún estudio, ya nos pasó ese período, pero tenemos que organizar recitales, estudiar pasajes complicados de la orquesta o algún que otro sólo.
Los aficcionados según sea su compromiso de aficción, deben de preparar igualmente piezas para tocar en su banda de música, en su grupo o en cualquier tipo de formación a la que pertenezcan.
En realidad todos pasamos por el mismo sitio, sólo cambia el estatus de cada uno sin menos preciar a nadie. Pues os cuento qué es lo que yo hago para que os sirva de ejemplo, y que cada uno se lo adapte a su dia a dia y a su disponibilidad temporal.
Nos llega la partitura a nuestras manos y…..
Pautas a seguir.
1 – Hacer una copia del original, única y exclusivamente para uso personal.
Me gusta poseer la música en formato original, hay que respetar el trabajo de quien compuso la obra. Pero también reconozco que para un buen trabajo hay que rallar, marcar y desglosar la pieza. Es una pena que una particella original se manche. Lo que hago es sacar una copia en papel normal en mi impresora y el original lo guardo con mucho cariño.
2 – Hacer un escaneo visual
Esto significa mirar la partitura de arriba a abajo e ir detectando y localizando puntos clave como, registros, velocidades, tonalidad, intervalos…
De esta manera estamos viendo dónde vamos a tener que prestar más atención ya sea por su dificultad y por su velocidad op por cualquier otro aspecto.
3 – Solfear la pieza
Siempre he pensado que solfear la pieza es de vi tal importáncia ya que ahí vamos a adelantar mucho trabajo que muchos lo desperdician solfeando y tocando al mismo tiempo. OJO, esto siempre que se trate de piezas complejas, si el nivel es básico directamente se puede tocar y solfear, eso cada uno lo sabrá de inmediato.
4 – Repaso instrumental
Es algo similar al escaneo visual. Después de haber concluido los pasos 2 y 3, me dedico a tocar la pieza, despacio, obviamente, sin correr, sin precipitar nada para hacerme una idea de lo que va a sonar. En este punto, es donde realmente vamos a percibir dónde está la dificultad y vamos a marcar los lugares que más tiempo nos pedirá nuestra práctica para que salga bien. Se pueden hacer un par de pasadas o incluso tres.
5 – Análisis de la pieza
Después del punto 4 que ya uno tiene una idea, analizar la pieza es una muy buena opción. Detectar si hay frases que se repiten, intervalos similares, fragmentos similares, es crucial para ir eliminando exceso de trabajo y centrarse en los pasajes que realmente sabes que necesitan de mucha atención.
6 – Trabajo de la pieza
Apartir de aquí y después de haber pasado por los anteriores apartados es cuando realmente hay que profundizar en el trabajo. Hay que analizar la obra o el estudio desde el punto de vista formal, estilo, dinámicas, agógica, fraseo, histórico..etc, etc.
De esto hablaremos en otro post dentro de poco.
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Hasta la próxima. !!
About Javier Colomer
Trombonista Internacional, solista, educador, apasionado de la música, amante del Trombón y de las nuevas tecnologías.
Ayudo a que la gente aprenda a tocar este fascinante instrumento.



gracias maestro